Una Enfermedad Mortal

por Sue Hanley.

Angong esperaba su tercer bebé. Después de un buen embarazo esperaba con ansias el nacimiento. Los dolores empezaron cuando recogía agua. Volvió a su casa  se preparó para el parto. Habían dos o tres mujeres en su aldea que ayudaban en los partos, entonces ella envió un mensaje a una de ellas par que viniera a atenderla.

Esa noche Angong dio a luz a un niño lindo. Se le cortó el cordón con un cuchillo que ella usaba todos los día para diferentes tareas y luego se le puso abono de vaca en el cordón.

El bebé era bello y se veía muy feliz. Sin embargo, al tercer día Angong notó que él no quería chupar y que su boca estaba rígida y seca. Mientras pasaba el día se enfermó más y más, su cuerpo entero se volvió rígido y temblaba. Intentaron darle leche en cucharita pero cada vez que le tocaban, temblaba y se ponía rígido. El bebé empeoró rápidamente y esa misma semana murió. Murió de una enfermedad que se llama el tétano.

PREGUNTAS PARA DISCUTIR

¿Esta enfermedad se presenta en su comunidad?
¿Por qué cree que los bebés mueren de esta enfermedad?
¿Qué puede hacer usted al respecto?

Esta enfermedad entra en el bebé mediante el cordón umbilical, cuando se corta con algo que no está limpio o cuando algo (como abono) que está contaminado con el tétanos, se pone en el cordón.

Hay dos maneras para prevenir esta enfermedad:

1  VACUNAS

La madre embarazada puede recibir dos o tres dosis de vacuna contra el tétano, a intervalos de un mes o más, completándose la dosis por lo menos un mes antes de la fecha esperada del parto. Si la madre ha recibido inmunización contra el tétanos antes de quedaren encinta, sólo se necesita una dosis.

2  MANTENGA EL CORDON UMBILICAL LIMPIO

El cordón se debe cortar con algo esterilizado y se debe mantener limpio. Se puede dar – vender a un precio módico – un pequeño botiquín a cada madre. Este botiquín contaría con los siguientes elementos en una caja pequeña o una bolsa plástica...

Jabón para que la persona que atienda el parto se lave las manos.

Esparadrapo limpio (o cintas de algodón) para atar el cordón.

Una cuchilla nueva de afeitar para cortar el cordón. Se pueden usar alternativas propias de la localidad (como un tallo roto de sorgo) siempre que los objetos utilizados se esterilicen primero y se mantengan limpios.

Algodón y un pequeño frasco de violeta de genciana para poner en el cordón para que se seque.

Sue Hanley trabajó como obstetriz en el Sudán y en Kenia en donde se ha usado este botiquín con mucho éxito.

Después del nacimiento, espere que el cordón se vuelva delgado y blanco. Haga después dos ataduras: una cerca del bebé y la otra a 1-2 cms de la primera; use la cuchilla nueva para cortar entre las dos ataduras.