Problemas enredados

Un punto de vista sobre Trabajo de Desarrollo Cristiano
El problema enredado de la revista No 14 pedía ideas para asistir a un grupo cristiano de desarrollo comunitario que empezaba su trabajo en Namibia. Los agricultores de la zona habían perdido la fe en su propio conocimiento tradicional y los métodos nuevos, recomendados por los extensionistas, ya no daban buenas cosechas. Roger Sharland provee una respuesta seria y motivadora.

Este Problema Enredado presenta una series de asuntos importantes. Considero que, como creyentes, deberíamos tener un enfoque propio hacia el trabajo de desarrollo rural.

Algunos puntos clave

1 Yo considero que Dios tiene una preocupación específica por los pobres y los necesitados. Debemos orientar nuestro trabajo hacia este grupo. Desafortunadamente, hay pocos ejemplos exitosos que podamos seguir; y por eso, a menudo nos distraemos con otro tipo de trabajo menos útil. La gente pobre en las zonas rurales generalmente no tiene dinero, sin embargo, la mayoría de ideas nuevas implican la compra de materiales, excluyendo inmediatamente a los grupos más pobres. Muchas variedades ‘mejoradas’ de cultivos y ganado se desarrollan para aquéllos que tienen dinero. Estas variedades no ayudarán al agricultor más pobre quien busca la subsistencia.

2 A la mayoría de los agrónomos, se les enseña a pensar en las necesidades comerciales (motivados por el gobierno) antes de pensar en las necesidades de subsistencia de los pobres en las zonas rurales. Piensan en lo que sería mejor para el cultivo o los animales antes de pensar en lo que sería bueno para el agricultor. A veces los beneficios coinciden - pero no siempre.

3 Una gran parte de la enseñanza agrícola supone un conocimiento superior, haciendo que los agricultores se sientan ‘ignorantes’, ‘primitivos’ o ‘atrasados’. Como cristianos debemos luchar contra este tipo de enseñanza. Hasta el término ‘mejorado’ puede causar malentendidos.

4 La mayoría de trabajadores de desarrollo siente la necesidad de demostrar que son útiles teniendo siempre algo ‘nuevo’ que enseñar. Si admite que la gente local sabe lo que está haciendo, se siente incapaz de mantener su posición como ‘experto’. En cambio, para algunos de nosotros, incluyendo a mí mismo, lo que este mensaje ‘nuevo’ en efecto está enseñando es que el agricultor ya sabe lo que está haciendo y que tiene una buena base de conocimiento indígena.

Algunas respuestas

1 Necesitamos tener una visión verdadera de las personas a quienes pretendemos servir. El estudiar la enseñanza de la Biblia sobre los pobres y necesitados, quizás nos ayude a comprender el punto de vista de Dios y nos dé la motivación para ir en contra de nuestra propia capacitación y de la sabiduría del mundo.

2 Necesitamos examinar varias de las suposiciones ‘obvias’ sobre los beneficios de la agricultura comercial y el dinero. Una vez más debemos reexaminar los valores de subsistencia, que yo creo sean muy importantes. La subsistencia trata de satisfacer las necesidades de la familia e implica una forma diferente y muy positiva de pensar.

3 Necesitamos cambiar la imagen que tenemos de las personas a quienes enseñamos. Esto requiere un respeto verdadero el cual va creciendo a medida que uno va conociendo y comprendiendo lo bien que la gente se ha adaptado a su situación. Es fácil obtener nuestras opiniones de unas pocas personas voceras, a menudo mejor educadas, que tal vez no representen a la mayoría. El conocimiento, la percepción y la sabiduría local muchas veces están en manos de personas con las cuales usted no se podrá comunicar en un idioma occidental.

4 Nuevamente necesitamos examinar el papel del maestro y todo el tema de cómo el maestro mantiene su prestigio. Nuestro estatus debe provenir de la habilidad que tenemos de acompañar a las personas y comprenderlas. Debería estar basado en nuestra manera de ser y no en nuestra educación o conocimiento. Una parte importante de este aspecto es el saber escuchar.

Una vez que hemos puesto en orden nuestra manera de pensar, podemos comenzar a ver los problemas enfrentados en la situación en Namibia.

Algunas ideas

  • Empiece con lo que la gente ya sabe. Quizás las personas no tengan confianza en su conocimiento agrícola de las tantas veces que se les ha dicho que era incorrecto, pero ¿y sus otros conocimientos, especialmente sobre su ambiente? Fortalezca su confianza en las áreas en que obviamente tienen más conocimiento que los que vienen de afuera.
  • Aproveche el descontento de las personas con la tecnología nueva. Como se menciona anteriormente, se vieron beneficios dramáticos al principio, pero no duraron. Hable con ellos sobre lo duradero que eran sus métodos tradicionales.
  • Trate de que las personas se pregunten cuáles de sus métodos tradicionales eran buenos y se deberían volver a usar y cuáles no servían. También ayúdeles a buscar capacitación nueva de afuera para complementar los métodos tradicionales, pero que al mismo tiempo no requiera muchos materiales. Generalmente, las sociedades tradicionales han obtenido gran parte de sus conocimientos mediante la observación. Sin embargo, quizás no comprendan lo que no se ve - como por ejemplo, la propagación de enfermedades y la acidez de la tierra. Este tipo de conocimiento puede llevar a mejorar la agricultura sin la necesidad de hacer más inversión. Un proyecto de desarrollo cristiano tiene los instrumentos, que otros grupos no tienen, para tratar dos aspectos muy importantes...
    • la motivación para cuidar la tierra bajo la mayordomía de Dios
    • una respuesta para las supersticiones basadas en el temor que no son de ayuda.

Generalmente los pobres de las zonas rurales son pobres porque carecen de tierra adecuada y recursos. Sin embargo, normalmente cuentan con mano de obra familiar. Quizás sea más apropiado introducir nuevas ideas que requieran más mano de obra en épocas de menos trabajo. Tienen tiempo para cuidar la tierra, además de su fertilidad y conservación.

Creo que hay una gran necesidad de que los que trabajamos en desarrollo reexaminemos nuestra manera de pensar ¿Nos estamos dirigiendo verdaderamente al pobre y estamos dispuestos a ser diferentes como cristianos?

Roger Sharland es el Director de OAIC/RDE, PO Box 21736, Nairobi, Kenia.