Alhaji Buhari Adamu Jama’a es jefe de distrito en el Estado de Kaduna, en Nigeria. En esta entrevista, reflexiona sobre cómo los grupos de ahorro interconfesionales han unido a personas de distintas religiones para aumentar el bienestar económico en sus comunidades.
Cuéntenos sobre estos grupos
«Los grupos de ahorros son una de las fuerzas unificadoras de nuestra comunidad. Antes, había grupos de ahorro de personas cristianas y de personas musulmanas. Ahora, se han unido ambos grupos de ahorro para formar grupos interconfesionales.
Algunos de los miembros de nuestra comunidad han podido emprender negocios gracias a los grupos».
¿Qué está sucediendo en su grupo?
«Estamos planeando alquilar un terreno para cultivo durante uno o dos años. Luego, una vez que hayamos ahorrado suficiente dinero, planeamos comprar un terreno en nombre del grupo interconfesional.
Los integrantes del grupo interconfesional realizarán en conjunto actividades de agricultura y compartirán los beneficios».
¿Qué impacto tendrá esto?
«Lo bello de esta idea es que las personas de ambas religiones están de acuerdo con el plan.
Podemos dejar un legado de unidad a nuestros nietos y bisnietos. Si yo me muero, mis hijos e hijas continuarán con el legado, y lo mismo sucederá con otros miembros de la comunidad.
Incluso si surgieran conflictos religiosos, nos reuniríamos en el terreno y tendríamos que resolverlo, porque tenemos un interés financiero que nos une».