PROGRAMA DE CREDITO Y AHORRO
por Elgin Saha
¿Se pueden lograr metas de desarrollo sin ningún tipo de sistema de crédito que asista a los más pobres a iniciar actividades de generación de ingresos? Durante varios años, nosotros en HEED, Bangladesh, hemos tratado de buscar una respuesta satisfactoria. Hemos discutido y deliberado mientras los pobres esperaban pacientemente…
Desde la independencia en 1971, Bangladesh ha recibido grandes cantidades de ayuda financiera. Sin embargo, actualmente hay más gente que nunca viviendo en la pobreza. Pensamos que una vez que los pobres estuvieran más concientizados, serían capaces de ganar un salario automáticamente. Nos opusimos, por lo tanto, a la introducción de un programa de crédito y ahorro en Heed. Creíamos que:
- los préstamos creaban dependencia.
- los préstamos otorgados a los pobres terminarían siendo una obra de beneficiencia.
- los pobres nunca podrían administrar los préstamos adecuadamente.
- los préstamos otorgados sin ningún tipo de garantía serían demasiado arriesgados.
- El porcentaje de devolución sería muy bajo.
Durante varios años HEED mantuvo esta posición. Este año, sin embargo, hemos otorgado préstamos exitosamente a más de 7.000 personas a través de nuestro programa de crédito y préstamos. ¿Qué nos hizo cambiar de idea? Quizás se pueda aprender algo de nuestra experiencia.
Cansados de esperar
En los años 80 nos dimos cuenta de que los integrantes de nuestro grupo sólo podrían ahorrar $5 cada uno durante un período de dos años. Juntos, un grupo de 20 podría ahorrar $100 en dos años. Todo o la mitad del monto se le podría dar a un miembro del grupo con el propósito de generar ingresos. Fue entonces que comenzamos a entregar montos de dinero iguales a estos grupos. Pero pronto nos dimos cuenta que si cada miembro recibía un préstamo, y lo amortizaba dentro del año, pasarían entre 7 – 10 años antes de que cada miembro del grupo sacara algún beneficio. Era muy difícil esperar tanto tiempo.
Por lo tanto negociamos con un banco de la localidad y nos responsabilizamos por los préstamos inpagos de los integrantes del grupo. Esto, sin embargo, no duró mucho tiempo. El sistema bancario de este país requiere que los préstamos se otorguen a personas, no a grupos, a menos que el grupo esté registrado con el gobierno. Intentamos registrar a todos nuestros grupos pero las demoras de siempre, más la corrupción y la burocracia pronto hicieron que abandonaramos esta idea.
Para entonces, ya la mayoría de nuestros grupos había completado cursos sobre Desarrollo Humano y Desarrollo de Oficios. Sin crédito, no podían iniciar ningún tipo de proyecto que generara ingresos. Algunos se desesperaron tanto que pidieron préstamos a los prestamistas locales pagando intereses altísimos.
Varios líderes llegaban a HEED diciendo: ‘¿Para qué sirve la capacitación si aún después de haber concientizado al grupo y de habernos entrenado en ciertos oficios no podemos hacer nada por falta de fondos?’ Los directores de los proyectos empezaron a quejarse de que los grupos se estaban desintegrando por falta de préstamos.
El gran salto
En 1994 un equipo de evaluación estudió la posibilidad de otorgar préstamos a nuestros integrantes más pobres. Visitaron varias organizaciones importantes en Bangladesh (como por ejemplo: Grameen Bank) y estudiaron la situación. De acuerdo a sus recomendaciones, HEED tomó la gran decisión de otorgarle préstamos a los grupos de asociados sin ninguna garantía.
Al principio no teníamos presupuesto para establecer fondos de préstamo y muchas de las personas que nos apoyaban no estaban dispuestas a financiar este cambio en nuestra política. Sin embargo, poco a poco, fuimos comenzando con una cantidad pequeña.
Contamos ahora con un sistema organizado de crédito y préstamos con más de 7.000 miembros y con un fondo rotativo de US $150.000. Todos los grupos están involucrados en actividades significativas que generan ingresos. Se ha recuperado el 97% de los préstamos, lo cual es muy alentador. Los grupos tienen una estructura sólida de apoyo. Actualmente estamos recibiendo solicitudes de otras regiones de Bangladesh pidiendo incorporarse a nuestro programa porque proveemos capacitación de una manera integrada. No creemos que el dinero o un préstamo puedan por si solos traer un cambio. Creemos que el desarrollo humano y la capacitación, en conjunto con un préstamo, realmente pueden hacer la diferencia. Proveemos un equilibrio entre capacitación y crédito.
Programas exitosos
Tenemos procedimientos detallados para la recaudación de préstamos y para asegurar que nuestras cuentas estén correctas. Nuestros miembros usan sus créditos de varias formas. Con los préstamos más pequeños de entre $10 y $50, se han iniciado proyectos para secar pescado, vender kerosene, verduras o pescado, elaborar redes de pesca, criar cabras o gallinas, producir bolsas de papel o tejidos. Los préstamos de entre $50 y $200 han sido utilizados para iniciar proyectos de venta de telas, de instrumentos de cocina o fertilizantes, para tejidos, para la elaboración y venta de confites, para comprar un buey para arar, una máquina de coser o un telar, para la producción de melazas y el establecimiento de un pequeño almacén. Los préstamos más grandes, disponibles solamente para aquellas personas que hayan amortizado con éxito préstamos más pequeños, han sido usados para la compra de máquinas de tejer, motobombas, molinos de arroz, fábricas de jabón, fábricas de hielo, rikishas y carretas y para el establecimiento de criaderos de aves de corral, estanques para piscicultura y sastrerías.
Fondo de asistencia social
Cobramos una tasa de interés del 12% anual del cual un 2% se destina al fondo de asistencia social. Si un integrante no puede cancelar su deuda por uno de los siguientes motivos, parte del balance puede ser recuperado de su cuenta de ahorro y el resto del fondo de asistencia social del grupo:
- si un integrante muere sin dejar un heredero que pueda cancelar su deuda
- si un integrante se va del país, vendiendo su propiedad y sin informar al personal de HEED
- si un integrante sufre un desastre como un incendio, accidente o una calamidad a raíz de causas naturales
- si un integrante se enferma y llega a quedar física o mentalmente incapacitado para trabajar
- si un grupo se desintegra.
El impacto de los programas de crédito
El programa de crédito comprobó que las personas pobres son dignas de préstamos cuando forman grupos pequeños. Demostraron además que con la capacitación y el apoyo apropiado, pueden llegar a ser buenos administradores. Los siguientes son algunos de los beneficios que
hemos descubierto y que esperamos motiven a otros grupos a seguir nuestro ejemplo:
- Los programas de generación de ingresos dirigidos por gente pobre proveen ayuda, inspiración y amor propio.
- Evitan el uso de prestamistas, los cuales cobran intereses altísimos.
- Por medio de los programas de crédito las personas tienen acceso a otros recursos.
- Fortalecen y animan a las personas a luchar por un futuro mejor.
- Nuestro sistema de préstamos ayuda a desarrollar la dinámica y solidaridad del grupo.
- Nuestro programa de crédito estimula la costumbre de ahorrar.
- A través del programa muchas mujeres han adquirido confianza en sí mismas.
- El programa de crédito indirectamente ha mejorado la salud y la educación de los niños.
Elgin Saha es director ejecutivo de HEED, un grupo de desarrollo con principios cristianos que opera en Bangladesh desde hace 20 años. Su dirección es : PO Box 5052, New Market, Dhaka-1205, Bangladesh.