De: Las personas con discapacidades – Paso a Paso 49

Hacia una mayor inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la vida

por Rachel M Smith.

Camboya tiene uno de los porcentajes más altos de personas con discapacidades en el mundo, en parte como resultado de años de guerra y conflicto civil. Casi la mitad de la población de Camboya es menor de 18, por lo que muchas personas con discapacidades en Camboya son de hecho niños.

Decisiones difíciles

Muchos padres encuentran difícil cuidar a un niño con múltiples y severos problemas. Si un familiar permanece en casa para cuidar al niño, hay una persona menos que puede ganar el muy necesitado ingreso. Con pocos servicios de apoyo rurales, los padres tienen que tomar decisiones difíciles y muchos abandonarán al niño en un orfanato gubernamental. En un orfanato localizado en la importante ciudad de Phnom Penh, hay 60 niños con discapacidades de un número total de 144 niños.

Sophal ha vivido en un orfanato gubernamental la mayoría de su vida. Tiene epilepsia severa. Sophal todavía no tiene la habilidad de hablar o cuidar de sus propias necesidades básicas. Cuando yo me lo encontré por primera vez, estaba sentado atado a una silla la mayor parte del día. El personal me informó que Sophal tenía ataques tan severos que tenían miedo de permitirle jugar. Sophal tenía a menudo grandes chichones en el lado izquierdo de la frente y continuaba dañándose en el mismo lugar. ¿Cómo podríamos ayudar a Sophal?

Prótesis en Camboya

Todavía quedan muchas minas terrestres en Camboya después de la guerra. Como resultado, muchos de los servicios para las personas con discapacidades se han concentrado en proporcionar piernas artificiales (prótesis) y aparatos similares. Un centro en Phnom Penh capacitaba estudiantes para hacerlos. Les pidieron que diseñaran algo para ayudar a Sophal usando una ilustración del libro Disabled Village Children (El niño campesino desabilitado) por David Werner.

Los estudiantes se mostraron entusiasmados por la oportunidad de ayudar. Era un desafío diferente para ellos. Tomaron los materiales usados normalmente para los dispositivos ortopédicos y moldearon un ‘casco’ que se ajustaba en forma exacta a la cabeza de Sophal. El dispositivo era muy ligero y sólido. También se ajustaba al tono de piel de Sophal por lo que no era demasiado evidente.

Finalmente la lesión de Sophal ha sanado. Ahora ya camina y está empezando a descubrir el mundo alrededor suyo. Veo su sonrisa ligeramente irónica y estoy agradecida de que la gente estuviese preparada a probar algo nuevo para ayudar a Sophal.

Rachel M Smith trabaja con el Disability Action Council (Consejo de Acción para la Discapacidad) en Phnom Penh, Camboya. Este coordina al gobierno, las ONGs y organizaciones internacionales que trabajan con y para las personas con discapacidades que viven en Camboya. E-mail: rachel@council.d2g.com

Estudio de caso: Pezo

‘Los espíritus lo habían planeado.’ Pezo se haría una de esas niñas inútiles que se arrastran por la tierra toda su vida. Ella nació con un tendón corto en la pierna baja, el que le extendía el pie de tal manera que nunca podría caminar.

Cuando tenía dos años, la madre de Pezo la trajo al centro de salud de la misión en una de las raras ocasiones en que estaba de visita un doctor. Este examinó el pie torcido y ofreció operar y corregir la deformidad. Pero la familia tendría que viajar 100 millas al hospital, y el costo parecía demasiado alto. Se quedaron en casa y trabajaron en sus campos. Ya habían visto al hechichero y él no podría hacer nada. Les parecía vano luchar contra los espíritus.

Pezo continuó creciendo y arrastrándose por los alrededores. Su madre tuvo una segunda chica. Durante el embarazo tuvieron un contacto creciente con la enfermera de la misión local y la confianza empezó a crecer. Un día la madre encontró una mancha descolorida en la piel de su propia cara y se puso ansiosa pensando que podía ser lepra. La familia entera viajó al hospital para ver al médico. A sugerencia de la enfermera, el médico tardó en examinar a la madre hasta después de operar y enyesar la pierna de Pezo. Luego examinó la piel descolorida en la cara de la madre y confirmó que no tenía lepra. La familia volvió a casa y Pezo empezó a pararse con el yeso. Fue un día triunfal cuando bajó la mirada hacia su hermana y dijo, ‘Mira, soy más grande que tú. ¡Puedo estar parada!’

Pezo siempre tendrá una pierna más débil y más delgada que lo normal. Después de que se recuperó de la cirugía, empezó muy pronto a caminar sola. Cuando llegó a la edad de ir a la escuela era capaz de caminar las seis millas de ida y vuelta todos los días. Pudo tomar parte completamente como un miembro productivo de la comunidad.

Sus padres reconocieron que Dios era más poderoso que los espíritus que los rodeaban. Su relación amistosa con el personal del centro de salud de la misión continuó a través de los años. Oyeron a menudo las buenas noticias del amor inagotable de Dios, pero continuaron viviendo en el temor y esclavitud a esos espíritus.

Sandra Michie es miembro del Comité Editorial de Paso a Paso y fue enfermera en Zambia durante 25 años.

Contenido con etiquetas similares

Comparta este recurso

Equipar a personas de todo el mundo que trabajan para acabar con la pobreza y la injusticia