Foto: Jim Loring/Tearfund

De: Aprendiendo de los desastres – Paso a Paso 56

Orientación para las comunidades sobre cómo prepararse para lo inesperado

Durante varios años ha habido conflictos étnicos en la región nordeste de la República Democrática del Congo, particularmente entre las comunidades de Lendu y de Hema. Durante 2002 la región pasó por muchas penalidades debido a las tensiones étnicas. Muchas personas perdieron sus vidas y huyeron de la región y dejaron todas sus pertenencias y casas.

IPASC (Institut Panafricain de Santé Communautaire) es un asociado de Tearfund basado en Nyankunde, provincia de Ituri. Proporciona capacitación en salud y desarrollo.

IPASC ha padecido esta guerra de muchas maneras, particularmente en vidas y objetos perdidos. Nuestras actividades académicas fueron interrumpidas y tuvimos que dejar nuestro campus. Cada miembro del equipo ha sido afectado de alguna manera por la guerra. Algunos han perdido a sus familias y amigos. Nuestro líder estudiantil fue asesinado. Un miembro del personal, Mangi, perdió a su padre, su casa fue incendiada y mataron a 29 de sus parientes en su pueblo. Otros han perdido virtual-mente todo lo que habían juntado durante muchos años – el mobiliario, los utensilios, ganado, tierras, dinero, ropa, importantes documentos personales como certificados educacionales y más. Los terribles actos cometidos por otros han causado depresión, humillación y desesperación. Uno de los miembros del equipo declaró, ‘yo estaba tan desalentado que sentía que todo era desesperación y pensaba en la muerte.’

Al principio, muchos de los miembros del personal de IPASC buscaron refugio en los matorrales alrededor de Nyankunde. Los soldados controlaban el región entera. En los matorrales no había ningún alimento, nada de agua potable, ninguna medicina, nada de sal, nada de aceite de cocina, ningún mercado, ninguna casa y nada de dinero. Los colegas en Bunia se las arreglaron para enviarles algunas mantas, utensilios, alimentos y medicina cuando había una manera de hacerlo.

Cuando la situación se deterioró, los miembros del equipo, junto con muchos otros, fueron obligados a dejar la región e irse al norte de Kivu, a más de 200km de distancia. Este fue un viaje largo, difícil, caminando a través de la selva. Necesitaron toda su perseverancia y determinación para seguir andando.

Algunos de nuestros empleados establecieron una base temporal en el pueblo de Bunia. Se envió un equipo de tres a Aru, en la lejana esquina nordeste de la RDC, para ver si IPASC pudiera transferirse allí sobre una base temporal. La población local y las autoridades religiosas, políticas y administrativas le dieron una tremenda bienvenida a IPASC. ¡Con la bienvenida, la comunidad ofreció una parcela de tierra para nuestras actividades!

Durante este tiempo atribulado el personal de IPASC realmente apreció un retiro de tres días de manejo de estrés y trauma. Fue la primera vez en que muchos de nosotros se habían reunido desde que dejaron Nyankunde. A pesar de ser de muchos grupos étnicos diferentes, incluyendo los que luchaban entre sí, las amistades y las excelentes relaciones dentro del equipo han permanecido firmes. Todos hemos estado llevando el dolor y el desamparo de las matanzas. Todos los días empezaban con una meditación conducida por un sacerdote o pastor local de las tres iglesias principales. Algunas de las sesiones eran dolorosas cuando confrontamos el enorme sentido de pérdida, pero también fue útil enfrentar el pesar oculto. Pudimos por fin ‘enterrar a los muertos’. Este retiro fue un proceso de curación. Aprendimos que la justicia sólo reinará entre nosotros si nos perdonamos.

La calidez de la bienvenida de las autoridades e iglesias locales en Aru ha sido un gran estímulo. En el Día Mundial del SIDA, preguntamos a las autoridades si podíamos organizar algunas actividades para el pueblo. Estuvieron encantados y se unieron a ellas. El personal y los estudiantes marcharon por el pueblo llevando pancartas de concientización sobre el VIH/SIDA. Nosotros dimos algunas charlas educativas y teatro en la cancha de fútbol. El día fue un gran éxito y nos ayudó a obtener un sentido de acogida en Aru.

Escrito por Amunda Baba, Elias Alsidri Assia y Pat Nickson, los que pueden ser contactados en: IPASC, PO Box 21285, Nairobi, Kenya. E-mail: ipasc@maf.org

Puntos de aprendizaje

Uno de los miembros del personal, Ukila, permaneció con su familia cerca de Nyankunde después del ataque principal. Regresó al campus muchas veces cuando nadie miraba y tomó todos los libros que encontró esparcidos alrededor. Los escondió en su casa prestada. Estábamos asombra-dos por el valor de Ukila cuando hizo muchos esfuerzos para volver y rescatar las pertenencias restantes de IPASC. Después de seis semanas de visitas regulares, había recuperado más de 1.000 de nuestros libros de la biblioteca, y algunos otros valiosos documentos. Más adelante, el personal de IPASC contrató un vehículo para recoger los libros de su casa. Nyankunde tiene ahora minas terrestres y nadie puede acercarse al pueblo o al campus.

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