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De: Compartiendo ideas – Paso a Paso 75

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Foto: Laurence Buenerd

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Alima está cursando su segundo año de clases de alfabetización. “Tengo 51 años de edad” dice ella con una sonrisa tímida. “Aprendo despacio. Tuve que repetir mi primer año, pero a partir de entonces todo va bien.” Dos de sus nietas han seguido su ejemplo y asisten a las clases con ella.

Su aldea, Ngula, se encuentra a 80km de la carretera más cercana, en la frontera entre Níger y Burkina Faso. Alima nunca asistió a la escuela pues su padre pensaba que ese era un gasto sin sentido. Ahora ella tomó su propia decisión de aprender a leer y escribir en su idioma, djerma, y asiste a clases cinco veces a la semana. Las clases se imparten en la nueva escuela, mientras los niños están almorzando. El centro de alfabetización de Ngula es uno de los 200 centros administrados por CADEV-Niger Literacy and Libraries Programme (El Programa de Alfabetización y Bibliotecas de Níger), uno de los programas operados por una ONG local, Caritas-Développement Níger.

Una segunda oportunidad

Según el Instituto de Estadísticas de Níger la tasa de alfabetización para los adultos (de 15 años en adelante) de Níger en el 2005 era de aproximadamente 29%. Esto significa que aproximadamente el 70% de las personas adultas en Níger no sabe leer ni escribir. Existen varias razones por las que la tasa de alfabetización es tan baja: la más obvia es la escasez de escuelas y la grave escasez de financiamiento para la educación. En las zonas rurales, donde vive el 80% de la población, los padres no siempre están interesados en enviar a sus hijos a un sistema escolar deficiente, mientras que se anima a todos a realizar trabajo agrícola. Debido al colonialismo, el sistema educativo formal usa el idioma francés que no es la lengua materna de muchos de los niños.

Por tanto, las clases de alfabetización impartidas en los idiomas locales representan una segunda oportunidad para muchas personas en Níger. No son solamente para adultos. A menudo se aceptan jóvenes menores de 12 años en los centros del Programa ya sea porque la escuela más cercana no tiene cupo para su inscripción o porque no hay escuela en su zona.

Los centros siempre siguen el método de enseñanza Waye Kai, pero en distintas lenguas según la región. Waye Kai significa ‘despertar’ en haoussa, la lengua de mayor difusión en Níger, y este método está inspirado en gran parte en las teorías del especialista pedagógico brasileño, Paulo Freire. En contraste con el método estándar de alfabetizar, el método Waye Kai quiere despertar la conciencia; no es simplemente una cuestión de aprender a leer, escribir o calcular. La enseñanza implica la totalidad del entorno del estudiante, sus actividades laborables, vida familiar, vida social y tiempo de ocio. El método intenta, con el tiempo, mejorar todos estos distintos aspectos de sus vidas.

Aprendiendo por medio de la participación

Se requiere la participación activa de aquellos que desean aprender. Los estudiantes no absorben pasivamente la enseñanza de un maestro todopoderoso. En cambio, desde el inicio del curso, los estudiantes escogen una variedad de temas basados en asuntos comunes como el matrimonio, las relaciones, el dinero, la higiene en el hogar, la malaria, y la crianza de los hijos.

El método Waye Kai valora al estudiante como una persona que ya posee una riqueza de conocimientos a la cual pueden agregarse conocimientos nuevos. Por medio del debate en grupo y al componer oraciones simples que se relacionen con el tema del día, cada estudiante gradualmente aprenderá las técnicas para leer y escribir en su propio idioma. Al ir avanzando en el grupo y al participar en todos los niveles, el estudiante también aprenderá sobre la crítica y obtendrá confianza en sí mismo. Al mismo tiempo, estas discusiones sobre temas de la vida cotidiana pueden plantear asuntos e inspirar al grupo a dar respuesta a los problemas en su comunidad y a cambiar conductas. Al aprender a leer y escribir oraciones sobre temas de salud y saneamiento, por ejemplo, los estudiantes pueden decidir tomar acciones simples pero específicas dentro de su comunidad.

Más que simplemente maestros

El papel del maestro también ha cambiado: ellos se convierten en facilitadores que trabajan junto a su grupo. Dependiendo de los temas escogidos por el grupo de estudiantes puede que ellos mismos tengan que investigar sobre un tema o consultar con un experto local como un médico. Hawa, de 36 años de edad, es una maestra Waye Kai. Dado que había asistido a la escuela durante tres años su nivel de francés era bueno, pero no sabía leer ni escribir en su propia lengua. Después de aprender quiso convertirse en una maestra. Ella empezó a despertar la conciencia sobre la alfabetización entre un grupo de mujeres en su distrito. Desde el inicio las estudiantes se apropiaron de las lecciones. Hablaron entre ellas y decidieron juntas la forma en que se iba a llevar a cabo cada lección, el calendario, y la manera en que se manejarían las ausencias y las tardanzas.

Los estudiantes pueden pedir explicaciones sobre los puntos de la lección del día que les fueron difíciles de entender ya sea durante o después de la clase. Todos los estudiantes viven en el mismo distrito y son vecinos, lo que significa que después de sus lecciones pueden hablar y aclarar preguntas o explicarse puntos unos a otros. “Es una extensión de su vida social”, explica Hawa. Hawa misma agradece la interacción: “Uno les enseña cosas a los estudiantes y ellos le enseñan otras cosas a uno”. A ella también le gusta investigar para profundizar sus propios conocimientos antes de iniciar un nuevo tema.

El método Waye Kai favorece la iniciativa y la creatividad: no hay un método establecido ni una rutina de enseñanza. No obstante, se entregan a los maestros folletos para la enseñanza que ofrecen información sobre varios temas como la salud, el cuerpo humano, los animales y la vegetación, la vida social, la historia, la geografía y que los ayudan a monitorear el progreso de su grupo. En la actualidad el programa de enseñanza está basado en cuatro niveles de un año y se ofrece en cinco lenguas locales. En el tercer nivel se introduce el francés durante unas cuantas horas a la semana. El cuarto nivel, que se imparte totalmente en francés, repasa los puntos básicos del segundo y tercer año, que fueron impartidos en las lenguas locales.

Beneficios

En toda Níger la alfabetización es un factor esencial para el desarrollo. Los hombres y las mujeres alfabetizados son más capaces de encontrar empleo y tienen mayor probabilidad de enviar a sus hijos a la escuela. Ellos entienden mejor los asuntos relacionados con la higiene y las enfermedades comunes y están más dispuestos a visitar la clínica comunitaria. Ellos son capaces de participar más plenamente en la vida comunitaria y democrática y son más capaces de unirse a grupos de ahorro y tener cuentas bancarias. Sobre todo, descubren que tienen poder – el poder para encargarse de sus propias vidas.

Laurence Buenerd es voluntaria en Uniterra para CADEV-Níger.

Laurence Buenerd Volontaire Uniterra CADEV-Níger Niamey Níger
Email:
laureale@hotmail.com


Foto: Laurence Buenerd

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Estudio de caso

En el centro en Filingani, Zenaba y su hermana Alila están en su primer año aprendiendo a leer y escribir en su lengua, tamasheq. Alila, que recientemente estuvo enferma, explica que las clases la han ayudado a entender y cumplir el consejo sobre las dosis de las medicaciones que le dieron en la clínica comunitaria. Zenaba dice que leer la ha ayudado en su vida cotidiana. Por ejemplo, ahora ella puede leer en las envolturas de los alimentos lo que éstos contienen y verificar la fecha de vencimiento. Pero lo que más ha valorado es aprender matemáticas. Ahora puede realizar todo el papeleo de la administración de la cooperativa de los artesanos de la aldea y ha sido elegida como tesorera del comité de gestión del centro de alfabetización.

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