Foto: Richard Hanson/Tearfund

De: Paso a Paso 79

Cómo gestionar los riesgos que enfrentamos a diario

Un buen ejemplo de alguien que tomó riesgos fue Abraham (originalmente conocido como Abram). A pesar de que los riesgos que Abraham tomó fueron enormes, los mismos fueron medidos y balanceados porque él conocía el carácter de Dios. Él confiaba en Dios.

Leamos Génesis 12:1-5

Más tarde, a Abraham se le presenta una situación en la cual, esta vez, debe arriesgar la vida de su propio hijo Isaac, a pesar de ser el hijo que le había prometido Dios (Génesis 18:10).

Leamos Génesis 22:1-18

Cuando Abraham obedeció la voz de Dios y subió a la montaña para ofrecer a su hijo como sacrificio, él demostró su fe en Dios. 

Considere Hebreos 11:8-12.

Tomar riesgos medidos y balanceados es una prueba de nuestra fe en Dios. ¿Estamos preparados para tomar riesgos por Dios cuando Él nos pide hacerlo?

¿Qué riesgo Dios nos está pidiendo tomar ahora, para que su nombre sea glorificado y su reino extendido?

La fe de Abraham, que lo llevó a estar de acuerdo en tomar grandes riesgos por Dios, le mereció el nombre de ‘amigo de Dios’. Por lo tanto, no tengamos miedo de tomar riesgos cuando Dios nos pida hacerlo. No debemos temer, si los riesgos que tomamos están basados en nuestra fe en el Dios que todo lo puede. 

Joanna Ilboudo is the Executive Director of ACTS in Burkina Faso.

Email: ilboudo.actsbf@gmail.com

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