Turistas usando la pasarela colgante en el arroyo Mida Creek, que fue construida para recaudar fondos para enviar a los niños a la escuela secundaria y para comunicar un firme compromiso con la conservación.. Foto: Colin Jackson

De: Recursos naturales – Paso a Paso 82

Cómo cuidar los valiosos recursos naturales de los que todos dependemos

Los recursos naturales son esenciales para todos nosotros. Cada vez que preparamos una comida, usamos recursos naturales. Para muchos de nosotros, los árboles, el bambú y las gramíneas proporcionan la materia prima para las viviendas. La vegetación natural alimenta nuestro ganado, las fibras naturales visten nuestros cuerpos, la madera y el carbón proporcionan gran parte de la energía para la iluminación y la calefacción, y las plantas silvestres son la fuente de medicinas naturistas. Quizá el más preciado recurso de todos es el agua - para beber, bañarse, cocinar y para la agricultura.

Los recursos naturales incluyen todas las plantas, los animales y los insectos, así como el mundo inerte. Las complejas interacciones entre los mismos son vitales para preservar la vida. Dios ha creado una complicada red de relaciones entre todas estas partes de la creación, cada una dependiente de muchas otras. Las personas son las cuidadoras del mundo de Dios. Si abusamos de nuestra posición y despilfarramos o destruimos un recurso, como el agua o una especie animal, perjudicamos el sensible equilibrio de todos estos sistemas.

Y no obstante, estos recursos se encuentran amenazados. Algunos científicos nos dicen que más de un tercio de todas las plantas, los animales y los insectos está en riesgo de extinción; y más del 70 por ciento de todas las especies de plantas está amenazado. Para el año 2025, aproximadamente seis mil millones de personas estarán viviendo en países donde el agua esté escaseando. Cada año, una zona de bosque del tamaño de Bangladesh es destruida. Zonas que antes eran campos productivos, densos bosques o zonas de pastoreo de ganado se convertirán en desiertos estériles. Muchos más países sufrirán escasez de alimentos y las más afectadas serán las personas pobres.

¿Por qué están amenazados los recursos naturales?

El cambio climático está llevando a eventos climáticos más frecuentes y severos, como los vendavales. También está llevando a grandes cambios en los patrones de las precipitaciones, ocasionando inundaciones y sequías. Las condiciones de crecimiento de las plantas y los cultivos alimentarios están cambiando - algunos se adaptarán y sobrevivirán, otros desaparecerán. Esto está socavando los medios de subsistencia (por ej., la agricultura), lo que obliga a las personas a mudarse a lugares vulnerables, o a explotar los recursos naturales para sobrevivir (por ej., al talar árboles).

La degradación ambiental, en su mayor parte, es causada por el hombre y debida a la sobreexplotación o a la contaminación de los recursos naturales. Por ejemplo, la extracción excesiva de agua subterránea por parte de las granjas y las fábricas, la sobreextracción de minerales y la contaminación de los cauces afectan el medio ambiente. Talar los árboles reduce la capacidad del suelo de absorber lluvia torrencial y reduce la habilidad de la tierra de sostener la vegetación natural.

Los riesgos naturales, tanto los que se relacionan con el clima (por ej., inundaciones, ciclones y sequías) como los geofísicos (por ej., terremotos y volcanes) siempre han estado presentes. Cuando los riesgos naturales afectan una población vulnerable, la consecuencia es el desastre. Aproximadamente nueve de cada diez desastres se relacionan con el clima. Algunas de estas amenazas tienen un impacto devastador sobre los recursos naturales: los ciclones arrasan los árboles, las marejadas gigantes contaminan los campos y los lagos con agua salada, y las sequías se llevan los abrevaderos y el pasto del ganado. (Véase la figura 1.)

Entonces, ¿qué se puede hacer? Los recursos naturales pueden protegerse y conservarse de varias maneras:

Responsabilidad personal

El destino de nuestros recursos naturales radica en parte en cada uno de nosotros, en las decisiones cotidianas que tomamos. Podemos vivir como cuidadores responsables, minimizando nuestro uso de los recursos y evitando daño y explotación. Esto lo podemos hacer ya sea que vivamos en una zona rural, un pueblo o una ciudad. Para proteger nuestro medio ambiente local podemos:

Evaluación del impacto del proyecto

Se han producido varias guías para los trabajadores en desarrollo que ayudan a medir el impacto probable de las actividades de los proyectos sobre el medio ambiente, incluyendo sobre los recursos naturales (referirse a la página de recursos para obtener más información). Realizando un diseño cuidadoso del proyecto podemos asegurarnos de que nuestra labor proteja los recursos naturales, no sólo en el presente, sino en las condiciones cambiantes del futuro.

Intervenciones específicas del proyecto

Dentro de cada uno de los tres círculos en el diagrama (figura 2), hay actividades de proyecto específicas que pueden reducir o revertir el impacto de las amenazas naturales, la degradación ambiental y el cambio climático. A veces el fortalecimiento de un recurso natural puede reducir el impacto de las amenazas naturales, incluidos aquellas que son empeoradas por el cambio climático. Por ejemplo, si se restauran los bosques de manglares costeros dañados, éstos pueden proteger contra las marejadas gigantes. Las actividades en la zona superpuesta central trabajarán en contra de los efectos de los tres - los riesgos naturales, el cambio climático y la degradación del medio ambiente.

Defensoría para lograr cambios 

Podemos tomar acción en el ámbito local, nacional e internacional para ayudar a proteger los recursos naturales. Varios grupos comunitarios u ONG (organizaciones no gubernamentales) pueden trabajar unidos para presentar una opinión común ante los políticos locales o nacionales. Por ejemplo, cuando se estén desarrollando políticas sobre el agua, podemos motivar a los funcionarios que participan en la planificación a tomar en cuenta los efectos pronosticados del cambio climático, de modo que los aumentos en las inundaciones o en las sequías no hagan esas políticas ineficaces. Las comunidades pueden trabajar unidas para evitar que las industrias locales usen cantidades excesivas de agua subterránea, de modo que sus pozos y fuentes de agua no se sequen.

Bob Hansford es el Asesor para la Reducción del Riesgo de Desastres de Tearfund.


Estudio de caso 

Los arqueólogos han estudiado la antigua civilización nazca en el Perú, que desapareció repentinamente hace aproximadamente 1,500 años. Las investigaciones han demostrado que la sociedad dependía mucho de los bosques de huarango. Estos enormes árboles tenían raíces muy profundas y eran una fuente de alimento, madera para forraje y combustible para los nazca. También mantenían el nivel freático y fertilizaban el suelo para otras plantas. Cuando esos bosques fueron sobreexplotados y talados, y en su lugar se sembró maíz, grandes zonas de tierra baja se volvieron mucho más vulnerables a las inundaciones provocadas por El Niño (el calentamiento del Océano Pacífico - un suceso que ocurre cada cierto número de años). Al desaparecer los árboles, se llegó a un 'punto crítico' y en un corto período de tiempo la gran civilización nazca también desapareció. Si no podemos aprender a cuidar de nuestros recursos naturales, ¿sufriremos la misma suerte? 

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