De: Sociedad en sanidad – Paso a Paso 12

Salud preventiva en entornos comunitarios

por Isabel Carter and Ted Lankester.

Desarrollando la sociedad

Con frecuencia se piensa de la asistencia sanitaria primaria sólo en términos médicos. Sin embargo, la clave del éxito de la asistencia sanitaria con base en la comunidad, está en trabajar en sociedad en la comunidad. Este propósito, con frecuencia revolucionario, a menudo se descuida.

Como trabajadores sanitarios, nuestra principal tarea es la de capacitar a las comunidades para que puedan establecer y manejar sus propios proyectos sanitarios. Cuando la asistencia sanitaria es proporcionada por grandes instituciones curativas, financiadas por el gobierno y otras agencias y dominada por médicos, las personas llegan a pensar que todo se les tiene que hacer y dar. Sin embargo, nuestro propósito debe ser el de promover la asistencia sanitaria con la gente y no el de suministrarles cuidado médico.

La sociedad traerá dignidad al pobre. La gente pronto se da cuenta que ya no necesita de otros para que les hagan las cosas o se las den. Comienzan a darse cuenta que pueden hacer y obtener cosas por ellos mismos. Esta nueva confianza en sí mismos, les da un sentido de importancia y mérito. El proyecto ASHA en la India, ha transformado la vida de muchas mujeres entrenadas como TSCs. Ellas han desarrollado un sentido de confianza en sí mismas, determinación y poder, al darse cuenta que juntas pueden hacer verdaderos cambios en sus comunidades. Sociedad quiere decir que el equipo se cuida mejor. Cuando las personas sientan que es su clínica, su plantación silvicultural, su bomba de agua, comenzarán a sentirse orgullosas y las cuidarán mejor.

Preparándonos

Nunca podremos trabajar en una verdadera sociedad, a menos que nuestras metas y actitudes sean cuidadosamente preparadas. Necesitamos estar:

El mayor obstáculo a la participación no es la falta de colaboración de la comunidad, sino la actitud posesiva del trabajador sanitario que quiere ganar mérito y mantener control.

Preparando la comunidad

La sociedad no se lleva a cabo sólo con que organicemos unas pocas reuniones y esperemos que pase lo mejor. Como otras habilidades de sanidad comunitaria, la aptitud de producir participación tiene que aprenderse y practicarse. Al principio, muchas de las más pobres, necesitadas y explotadas comunidades no estarán dispuestas a participar.

¿Cómo podemos enseñar participación?

’El niño tiene un pie infectado.’
’Pero, ¿por qué?’
’Pisó una espina.’
’Pero, ¿por qué?’
’No tiene zapatos.’
’Pero, ¿por qué?’
’El padre es un trabajador sin tierra y no tiene con qué comprárselos.’

Las soluciones se pueden discutir y las sugerencias se pueden investigar. Este enfoque a la participación, rápidamente conlleva a suscitar más conciencia. Esta es una parte esencial en el desarrollo de la comunidad y es una herramienta valiosa en la sanidad de la comunidad.

Los primeros pasos en la sociedad

Es de ayuda para la comunidad aprender primero a participar activamente en un solo proyecto mayor. Después, esta participación puede ser extendida a otros.
El proyecto seleccionado debe verse como necesidad por la comunidad, debe estar al alcance y debe traer un pronto y obvio beneficio.

Por ejemplo, un proyecto que funcionó con la comunidad ge la perforación de pozos, que trajo agua potable y erradicó el gusano de guinea. Todos se emocionaron y quisieron trabajar juntos en proyectos futuros.

Otras mejoras puede que no sean tan inmediatamente obvias. La comunidad puede no darse cuenta de los cambios, a menos que se les ayude a mirar hacia atrás y vean como muchas cosas han mejorado desde que comenzaron. Debemos enseñarle a la comunidad a valorar el progreso en términos de cambios reales.

Evitando las trampas (peligros)

Las más comunes incluyen...

La participación es un proceso poderoso. Llevado a cabo correctamente, puede ayudar al pobre, incluir al rico y beneficiar a la comunidad. Tratado equivocadamente puede dejar una comunidad herida e inestable.

Apoyando al trabajador sanitario de la aldea

Cuando por primera vez se capacitan, los trabajadores comunitarios (TSCs) se fían fuertemente del equipo de sanidad y del supervisor. La comunidad puede que no confíe en ellos, sus familias pueden malinterpretarlos; ellos pueden creer poco en sí mismos. Necesitan respaldo y reuniones frecuentes con otros TSCs para fortalecerse y ver que los otros también confrontan situaciones semejantes.

El comité de sanidad de la aldea es parte esencial en el apoyo a los TSCs. El comité debe estar constituido por aldeanos comprometidos y responsables que se preocupen por los miembros más pobres de la comunidad. Los miembros se deben animar y entrenar para desempeñar su papel.

Al ganar madurez y conocimiento, los TSCs aprenderán a independizarse y el apoyo externo será menos necesario. Recibirán de la comunidad y de valorarse ellos mismos la mayoría de sus estímulos.

¿Se le debe pagar sueldo a un TSC?

Esta es una de las preguntas más difíciles de contestar en la asistencia sanitaria basada en la comunidad. Una de las causas más comunes para que el trabajo sanitario primario fracase, es el debate sobre pago a TSCs.

Siempre que sea posible, debemos proponernos a establecer programas con TSCs en sociedad con la comunidad, donde a los TSCs no se les pague sueldo. Esto puede ser posible bajo las siguientes circunstancias:

Se debe aclarar que el ser postulado como TSC no es el camino a la fama y fortuna ni tampoco lo es para su familia.

Si es esencial pagar salario, hay varios métodos que se pueden usar.

No comience a pagar salarios que no se puedan mantener. El mundo tiene demasiados TSCs que fueron bien pagados al principio y que ahora ya no trabajan porque al proyecto se le acabó el dinero. Es mejor que los TSCs comiencen no recibiendo pago, o muy poco sueldo que se pueda mantener, que salarios altos que se deban suspender.

En conclusión, el compromiso de la comunidad parece ser la base del éxito de casi todos los programas sanitarios a largo plazo.

Una sociedad genuina hará un proyecto permanente. Si las personas mismas aprenden a cambiar los malos hábitos sanitarios y a adoptar los correctos, después de que los expertos se vayan y la financiación termine, su salud mejorará permanentemente.

Este artículo fue recopilado por Isabel Carter, basado en gran parte en los datos del libro nuevo del Dr Ted Lankester, ‘Estableciendo Programas Sanitarios en la comunidad’ (el cual será revisado en el próximo número). Acogeríamos cartas que continúen discusiones en estos temas.

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