Miembros de un grupo de autoayuda pasan sus ahorros a la líder del grupo durante una reunión semanal. Foto: Cally Spittle/Tearfund

De: Cómo movilizar recursos locales – Paso a Paso 93

Cómo aprovechar al máximo lo que tenemos, compartiéndolo y potenciándolo

No dar las respuestas

Cuando estamos enseñando, capacitando y facilitando sobre cualquier tema puede ser una tentación dar todas las respuestas. Pero cuando no damos las respuestas, les damos a las personas con quienes estamos trabajando algo aún más importante: la oportunidad de descubrir lo que ya saben y aumentar su confianza. De este modo ayudamos a las personas a movilizar sus propios recursos.

Este es un ejemplo de una conversación sobre cómo ponerle un precio a un nuevo producto. La facilitadora se niega a dar las respuestas, pero hace preguntas útiles. 

Facilitadora:  ¿Por cuánto lo vas a vender?
Estudiante:  No sé.

Facilitadora:  ¿Y qué piensas que debes saber para ayudarte a decidir cuál debería ser el precio de tu producto?
Estudiante:  En primer lugar, necesito saber el costo, pero no sé calcular el costo.

Facilitadora:  ¿Qué necesitas para ayudarte a calcularlo?
Estudiante:  Necesito capacitación en cómo calcular un costo.

La facilitadora le recuerda a la estudiante lo que ella ya sabe.

Facilitadora:  Yo creo que tú sabes cuánto gastas al mes en costo de vida.
Estudiante:  Sí, lo sé. Gasto aproximadamente 600 birr.

Facilitadora:  ¿Cómo calculas tus gastos mensuales?
Estudiante:  Hago una lista de lo que necesito para un mes y verifico el precio de cada artículo en la tienda cercana. Sé cuánto gasto en alquiler de la vivienda y demás.

Facilitadora:  Me has dicho que sabes cuál es tu costo de vida. Entonces, ¿por qué me dices “necesito capacitación para calcular el costo de mi producto”?
Estudiante:  Esto es lo que sé que están diciendo las personas. Si quieres aprender sobre algo necesitas capacitación.

Facilitadora:  ¿Obtuviste capacitación para calcular tu costo de vida?
Estudiante:  No.

Facilitadora:  Entonces, ¿puedes decirme los artículos que necesitas comprar para tu producto y el precio de cada artículo?
Estudiante:  Sé lo que necesito. Pero no sé el precio de algunos de los artículos.

La facilitadora anima a la estudiante a resolver su propio problema.

Facilitadora:  Bien. ¿Dónde crees que puedes averiguar esos precios?
Estudiante:  Puedo ir al mercado y verificar el precio de venta de los artículos.

Facilitadora:  ¿Cuánto tiempo te tomará obtener la información sobre los precios y terminar tu producto?
Estudiante: Necesito medio día para verificar el precio de venta y tres días para terminar el producto.

La facilitadora desarrolla la confianza de la estudiante preguntando lo que ha aprendido.

Facilitadora:  Dime ahora, ¿qué has aprendido sobre ti misma de esta conversación?
Estudiante:  Creo que puedo aprender si sé lo que necesito. ¿De qué manera? Puedo averiguar lo que necesito para un producto y estimar el costo de cada artículo.

Facilitadora:  ¿Qué más has aprendido acerca de ti misma?
Estudiante:  Pensaba que podía aprender sobre cómo calcular los costos únicamente si asistía a una capacitación. Ahora creo que puedo enseñarme a mí misma.

Hay tres aspectos en una conversación que tenga como meta el aprendizaje:

Material tomado de Releasing potential: A facilitator’s learning resource for self-help groups por Isabel Carter. Véase la página de Recursos para obtener más información.

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