ENTREVISTA: La «pequeña y loca familia»

Paso a Paso 110 - Agricultura sostenible

Paso a Paso 110 aborda las diferentes estrategias que los agricultores pueden adoptar para mantener un ecosistema saludable y granjas productivas

ENTREVISTA: La «pequeña y loca familia»

En 2006, Tui, Da y su hija Leklek decidieron trasladarse de la ciudad a una granja. En contraste con la agricultura industrializada que la rodea, la familia quería cultivar alimentos y criar ganado de una manera integrada que satisficiera todas sus necesidades. Tui nos explica por qué decidieron hacer las cosas de una forma diferente.

Juntos, Da, LekLek y Tui cultivan y crían de forma sostenible la mayor parte de sus propios alimentos. Foto: Farming as Mission

«Provengo de un grupo étnico llamado los karen y mi esposa proviene de la tribu lahu. Nuestra hija ahora tiene 17 años. Vivimos en el distrito Mae Ai, en el norte de Tailandia.

Nuestro deseo como familia es glorificar a Dios cuidando su creación de una manera que nos permita alimentarnos de forma sana, ganarnos la vida y bendecir a otras personas».

Los retos

«En la zona donde vivimos, predominan extensos huertos de cítricos. Estos huertos dependen en gran medida de agroquímicos que contaminan el suelo, el agua y el aire. Debido a que se han talado los bosques, ahora hay menos agua. Un gran número de jóvenes se ha trasladado a trabajar en la ciudad.

Los que se han quedado han dejado de cultivar sus propios alimentos. Todas las mañanas, llega un camión lleno de vegetales, carne y otros productos. La gente corre al camión para comprar ají (chile), pollo, huevos y leche de soya. Todos estos alimentos se pueden producir de forma local.

Cuando nuestra “pequeña y loca familia”, como nos llamaban, construyó una casa y se dispuso a cultivar la tierra, nos preguntaban si íbamos a crear un huerto cítrico. Cuando decíamos que queríamos practicar la agricultura integrada de una manera similar a como cultivaban nuestros antepasados, nos daban la espalda y se alejaban».

Un sencillo objetivo

«Nos fijamos un sencillo objetivo: cultivar todos nuestros propios alimentos y adoptar una dieta sana.

Comenzamos con actividades como la preparación de la tierra, la construcción de un gallinero, la plantación de árboles y el cavado de un estanque piscícola. Leímos numerosos artículos y libros, y visitamos las granjas de otras personas para aprender de sus experiencias. Buscamos oportunidades en el mercado y comenzamos a producir huevos, hortalizas, pescado, pollo y arroz.

«Nos fijamos un sencillo objetivo: cultivar todos nuestros propios alimentos y adoptar una dieta sana»

Nuestra granja de tres hectáreas ahora está muy bien organizada para la práctica de la agricultura integrada. Un tercio lo destinamos al cultivo de arroz y en el resto tenemos estanques piscícolas, pollos, patos, árboles frutales, bambú para la construcción, maíz, frijoles, hierbas, plantas medicinales y hortalizas. En el huerto de frutales criamos abejas para obtener miel orgánica, controlar las plagas y propiciar la polinización.

Utilizamos prácticas agrícolas que respetan la naturaleza, en lugar de dañarla. Fertilizamos la tierra con compost y estiércol animal. Las plagas y enfermedades las mantienen bajo control los insectos y pájaros que atraen a nuestra granja los árboles, los estanques y la vegetación permanente».

Nuevos amigos

«Nuestra visión es lograr que las iglesias y las organizaciones cristianas locales promuevan prácticas agrícolas sostenibles. Pregonamos el hecho de que los recursos naturales son creados por Dios y que todos somos responsables de cuidarlos.

Nuestra granja se ha convertido en un lugar donde la gente viene a relajarse, aprender y consumir alimentos sanos y hechos en casa. Todos los años, nos visitan personas de diferentes países, con quienes entablamos amistad y compartimos y aprendemos de forma mutua. Es una bendición que no esperábamos cuando emprendimos nuestra iniciativa.

Los agricultores locales han empezado a tener más conciencia sobre los problemas medioambientales, y los jóvenes están regresando. Como nosotros, muchas personas están comenzando a incorporar las nuevas tecnologías en sus sistemas agrícolas tradicionales, como la energía solar, con excelentes resultados.

Oramos y agradecemos a Dios, nuestro creador, por todo. Como dice en 1 Tesalonicenses 5:16-18: “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación”».


Si desea informarse en más detalle, envíe un correo electrónico a Tui, a kersertoo@gmail.com