Cómo empoderar a la mujer en la microempresa

por Rina Teeuwen.   

Foto: Rina Teeuwen/ORA International
Foto: Rina Teeuwen/ORA International

Afganistán ha pasado por un período de turbulencia. La guerra civil ha dado como resultado que muchas personas hayan tenido que huir de sus hogares y un aumento en la delincuencia, la adicción a las drogas, la opresión y el desempleo. Las personas que se encuentran mejor posicionadas para transformar las vidas de las mujeres que están en esta situación son las mujeres afganas mismas.

ORA International en Afganistán ha ayudado con la formación de varios grupos de auto ayuda (Self-Help Groups – SHG, por sus siglas en inglés). Están con formados por 15 a 20 mujeres de la misma calle. El SHG proporciona espacio y apoyo para que cada miembro identifique y utilice las oportuni dades para empoderar su vida. 

Las representantes del SHG conforman una asociación a nivel de grupo (Cluster Level Association – CLA por sus siglas en inglés) después de haber pertenecido a un SHG de 9 a 12 meses. Una CLA abarca una zona geográfica más grande y representa muchos SHG. La misma ayuda a dar respuesta a las necesidades sociales y financieras, y también proporciona una parte del apoyo financiero para la facilitadora. Luego se forma una federación con representantes de las CLA para dar respuesta a problemas aún mayores, como participación en las decisiones políticas. 

Los cimientos de este enfoque son los siguientes:

  • Todos tenemos un potencial otorgado por Dios. Este potencial puede ser liberado, si se proporciona el ambiente apropiado y apoyo.
  • Como individuos, las personas que se encuentran en la pobreza quizá no tengan una voz, sean impotentes y vulnerables, pero trabajar unidas como grupo les da fortaleza.

Los SHG les enseñan a las mujeres a contribuir una pequeña cantidad de dinero cada semana a un fondo grupal. A su vez, ellas pueden tomar un préstamo para abrir o desarrollar una empresa. El préstamo puede ser tan pequeño como US$10 y se paga en diez cuotas con un uno por ciento por cargos administrativos.

Se ofrece capacitación sobre temas relacionados con el crecimiento económico y el cambio social. Todas las actividades son iniciadas por las miembros de los SHG. Esto significa que desde el inicio existe la apropiación. Dado que es propio el dinero que se invierte en varias empresas, hay más incentivo para que las mismas sean exitosas. 

Resultados 

Las mujeres están desarrollando la confianza. Están aprendiendo a presidir reuniones, a resumir decisiones y a expresar sus opiniones.

Su autoestima está aumentando pues pueden ahorrar e invertir en empresas. Su actitud cotidiana ante la vida está mejorando.

Los miembros de la familia les demuestran más respeto a las mujeres pues pueden llevar una empresa.

Las mujeres están dando respuesta a necesidades sociales en su comunidad, incluyendo abuso doméstico y derechos humanos.

Las miembros de las CLA se están responsabilizando de la comunidad en general. Ellas representan a los SHG en las reuniones locales, establecen conexiones con otras organizaciones y desarrollan las capacidades de los miembros por medio de actividades, como la alfabetización o los huertos familiares. 

A menudo las mujeres empiezan de una manera modesta, como vendiendo té o huevos salcochados. Algunas de ellas involucran a sus familias en las actividades, como abrir un negocio de ropa usada.   

Las CLA también han iniciado clases de alfa betización, han establecido un proyecto de transporte comunitario y han asistido a sesiones de capacitación organizadas por el gobierno. Las empresas están creciendo, se están ampliando las tiendas y se están abriendo talleres. Las CLA también trabajan a favor de mejores comunidades. Por ejemplo, la cantidad de matrimonios a edad temprana se ha reducido y más niños ahora asisten a la escuela. 

Lecciones aprendidas 

Las lecciones más importantes aprendidas durante los últimos cinco años son:

  • Las facilitadoras deben estar bien capacitadas para animar a las mujeres a compartir sus ideas.
  • Las iniciativas sugeridas por las facilitadoras no obtuvieron la apropiación de los SHG y fracasaron.
  • Debe permitírseles a las mujeres tomar la dirección, pero las facilitadoras deben dirigirlas y desafiarlas.
  • Las empresas deben empezar modestas, pues las mujeres no tienen experiencia previa, especialmente de invertir en una empresa.
  • Es necesaria la paciencia, pues este proceso toma tiempo. 

Rina Teeuwen es una asesora de enfoque de autoayuda.

E-mail: teeuwen5@yahoo.com

Para obtener mayor información, contacte con:

Mrs Khalida Hafi zi, National Co-ordinator, Self-Help Approach Programme, OpMercy, Afganistán.

E-mail: selfhelpapproach.afg@mercy.se
o: khalida_hafi zi@yahoo.com