Compartiendo habilidades en apicultura

Tener un niño con discapacidades es un desafío para todos los padres, ya sea si ellos ven al niño como un castigo o debidamente como un regalo de Dios. Aunque la mayoría de los padres se preocupa de estos niños en el sentido de mantenerlos abrigados, protegidos y alimentados, hay a menudo poca comprensión de la importancia y el valor de estimular su desarrollo. Es fácil pensar que ellos nunca pueden responder o desarrollarse, pero la experiencia de un centro para niños con discapacidades en el Norte de Africa muestra que puede lograrse progreso.

Organizaciones manejadas por el gobierno

Hay pocas organizaciones manejadas por gobiernos que se preocupen de los niños con discapacidades. Estas varían grandemente en la forma como se operan. Algunos lugares simplemente alojan a los niños, los alinean contra la pared y los dejan allí, sin estimularlos o enseñarles absolutamente nada. Con pocos inspectores, es difícil averiguar hasta qué punto los niños están progresando y la efectividad del cuidado que reciben.

El centro

Un grupo de padres que tenían niños con discapacidades, se puso de acuerdo sobre lo que podrían hacer. Solos se sentían aislados y desvalidos, pero comprendieron que trabajando juntos, algo podían hacer. Juntos empezaron un centro.

El centro ahora trabaja con 18 niños entre las edades de 2 y 14 años, los que tienen severos problemas mentales y físicos. Los niños necesitan mucha ayuda, por lo tanto el enfoque del centro está en trabajo de fisioterapia, como ayudarlos a aprender a sentarse y moverse. Se concentran en estimular los sentidos principales: la vista, el oído, el tacto y el olor. Un grupo de personal también visita a los niños en sus casas proporcionando atención de salud y limpieza. Un reciente adelanto es examinar las necesidades educativas y sociales de los niños además del cuidado físico. Aunque independiente, el centro recibe una cierta suma del gobierno por cada niño que asiste. Pero hay muy poco dinero sobrante para la expansión y desarrollo, una vez que se han pagado los sueldos y los gastos corrientes.

Equipo educacional

El centro duplica las piezas de equipo existentes de Occidente y las produce localmente. Se usa la imaginación para producir equipo como:

  • tablas para tocar (táctiles) hechas de madera con varias cosas atadas, tales como una pelota, un pedazo de escobilla de fregar, capoc, que animan a que los niños los toquen
  • una silla de ruedas vieja, irreparable, convertida en un asiento de ducha quitándole el asiento, poniéndole un pedazo de madera encima y cubriéndolo con espuma plástica
  • un trampolín hecho hundiendo un somier elástico viejo en la tierra y cubriéndolo con un colchón
  • un balancín hecho de un tambor de petróleo y una tabla
  • hamacas que sean muy seguras para mecerse
  • formas de espuma cubiertas con PVC: forma de herradura como asientos, formas triangulares en las que los niños pueden tenderse, y tubulares para jugar
  • esténciles con formas y colores brillantes para decorar los cuartos.

El progreso pasa por cambios pequeños. Por ejemplo, un niño empezará a tocar una tabla táctil. Un niño en un columpio se impulsará con los pies. Un niño golpeará sobre una pila de ladrillos en lugar de simplemente mirarla.

Trabajo y juego

Uno de los desafíos más grandes para el centro ha sido educar al personal sobre la idea del juego. En una sociedad donde el trabajo se ve como muy importante, la idea del juego simplemente no existe en el pensamiento del adulto. La gente no se da cuenta que el jugar, solo o en grupo, es parte del desarrollo social. Cuando se introduce un nuevo juguete – por ejemplo un receptáculo con agujeros de diferentes formas en la tapa para introducir objetos a través de ella – el personal aprenderá a usarlo. Luego se lo darán a un niño y esperarán que ellos sepan qué hacer con él. Si no lo hacen, el juguete se considera inútil. El personal tiene que ver que el juguete puede usarse de muchas maneras. Podrían quitarle la tapa y mirar adentro, tocarlo, agitarlo, disfrutar los colores y así sucesivamente. Podrían olvidarse de la tapa completamente y ponerla en otra parte.

Se necesita un cambio completo de actitud para que el personal realmente pueda entender y pueda disfrutar del ‘juego’. Esto también implica animar a que los niños exploren los juguetes.

Algunos no podían ni siquiera tocar uno a menos que los animen. Creer que el desarrollo es posible y darse cuenta de cómo puede animarse es parte de la capacitación esencial que necesita el personal para ser eficaz. 

Preguntas para la discusión

¿Por qué podría pensar la gente que los niños con discapacidades no pueden progresar?

¿Es ésta la actitud correcta? ¿Si no, por qué no? ¿Cuán importante es que el progreso de los niños con discapacidades se siga sobre una base individual?

¿Qué puede hacerse para ayudar a que los niños con discapacidades jueguen un rol más pleno en su comunidad? ¿Qué papel podría jugar usted como individuo, iglesia u organización?

¿Qué materiales locales hay disponibles que podría transformarse en juguetes apropiados para los niños con discapacidades? ¿Qué tipo de apoyo se puede dar a los padres de niños con discapacidades, como individuo, iglesia u organización?