Acción internacional

por Isabel Carter

El cambio climático afecta al mundo entero, sin embargo, son las personas más pobres del mundo, aquellas que menos contribuyen al calentamiento global, las que más sufrirán. Desde principios de los años 1980 los científicos han estado prediciendo las graves consecuencias del cambio climático y haciendo hincapié sobre la necesidad de tomar acción. Para el año 2080 el cambio climático pondrá a 100 millones de personas más en riesgo de pasar hambre, un 80% de éstas en África.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) fue establecido en 1988 y reunió a 2.500 de los mejores científicos del mundo. El mismo ha producido tres informes científicos detallados. Cada año las Naciones Unidas celebra una conferencia mayor sobre el cambio climático, La Conferencia de las Partes. Durante una conferencia en Río de Janeiro en 1992, 188 gobiernos acordaron disminuir sus emisiones de contaminantes del efecto invernadero. Sin embargo, estos acuerdos no eran jurídicamente vinculantes por tanto, le siguió el protocolo de Kyoto, acordado en la tercera Conferencia de las Partes en el 1997 y firmado por 141 países en el 2005 luego de años de difíciles negociaciones. Existe la preocupación específica de que los Estados Unidos (que emite el nivel más alto de contaminantes del efecto invernadero por persona), se ha negado a firmar el protocolo de Kyoto y que muchos de los signatarios no están logrando cumplir con sus objetivos.

Los países pueden cumplir con sus objetivos al disminuir directamente las emisiones de gases del efecto invernadero o al crear sumideros de carbono que absorban el dióxido de carbono de la atmósfera (por ejemplo, sembrando bosques). También se les anima a fomentar la inversión en energía renovable, para ayudar a los países más pobres a desarrollarse sin combustibles fósiles y a ‘comerciar’ las emisiones carbonosas pagándole a los países con bajas emisiones por su ‘quota’ de carbono. Además, los países desarrollados han hecho acuerdos de invertir en ‘fondos de adaptación’ especiales para ayudar a los países en vías de desarrollo a adaptarse al impacto del cambio climático.

Estas decisiones nos llevan en la dirección correcta, pero a un paso terriblemente lento. El tiempo no está de nuestra parte. Mientras más demoras hay en tomar una acción decisiva, más aumentan las temperaturas mundiales y más graves serán los impactos. El dióxido de carbono tiene una larga vida. Una vez que entra a la atmósfera, permanece allí 200 años.

Ya es muy tarde para deshacer el daño del cambio climático, sólo podemos aminorar el impacto.

La gestión de los escasos recursos hídricos es cada vez más importante, sin embargo pocos países tienen un plan integrado.

En la reciente conferencia sobre cambio climático en Nairobi (Conferencia de las Partes 12), se tomaron pocas decisiones significativas. Antes de la conferencia, Kofi Annan, Secretario General de la ONU, dijo: ‘Nuestra respuesta no será suficiente hasta que reconozcamos la naturaleza general de la amenaza.’ Después de la conferencia, el Obispo Paul Mususu de la Asociación Evangélica de Zambia comentó: ‘No esperaba tan débil acción en tierra africana después de todas las promesas sobre la reducción de las emisiones de parte de los países ricos. En este continente hay millones de personas que son vulnerables a las sequías, inundaciones y lluvias irregulares que vienen con un clima cambiante. ¡Necesitamos acción urgente!’

Por favor hagamos todo lo posible por despertar el interés sobre este tema al hablar con otros sobre el mismo y escribir a nuestros líderes pidiendo que tomen acción.

Para más información sobre cómo tomar acción puede ponerse en contacto con el Grupo de Defensoría de Tearfund. E-mail: ppadmin@tearfund.org